Calderón y Zapatero ... ¿Porqué se entienden?
¿Porqué dice Calderón que no es de derechas?. Así lo afirmó en la entrevista de el Periódico El País en España. Todo en el mismo momento en el que los Mexicanos se cuestionan el porqué de la buena relación entre él y el Presidente español, Rodríguez Zapatero. No está de más pensar que lo básico en política es entenderse, más allá de las ideologías, y que por lo tanto, cuando uno se aleja de radicalismos en los posicionamientos políticos, resulta más fácil lograrlo. Una parte de los mexicanos (de derechas y de izquierdas) afirman que ambos mandatarios han hecho lo correcto, otra parte de los mexicanos (de derechas y de izquierdas) dicen que no tiene lógica que exista una buena relación entre un conservador y un socialista. Claro está, que esta segunda idea, la defienden aquellos que creen que la política exitosa en aquella basada en el enfrentamiento, y en ambos países pasa eso. PP y PSOE parecen condenados a no entenderse y repito, no por radicalidad ideológica sino por radicalidad de formas del PP, un partido que más allá de conservador (el PP) si que basa la construcción de su postura política en el enfrentamiento, en la radicalidad, en la pelea, en el cuestionamiento de todo y todos a cualquier precio. Esa actitud, forma parte de su hacer político, que no debiera ser así en su pensar político, pues España merece una derecha, pero no un partido contrario a todo. Al otro lado del Atlántico, pasa lo mismo pero la radicalidad se “centra” en la izquierda en la que lejos de buscar acuerdos ha encontrado en la radicalidad, el enfrentamiento, las manifestaciones, los ruidos en las tribunas parlamentarias una forma de hacer política que no construcción ideológica. Cierto es, que no es lo mismo ser de derechas que de izquierdas, faltaría más, pero cierto es que sorprende ver como las tornas están giradas en más de un caso. Las similitudes de programa, entre el PAN de México y el PSOE Español, son más de las que uno se imagina, y se de lo que hablo, por el contrario, las divergencias entre el PRD Mexicano, que considera a Zapatero un conservador encuentran su reacción en un PSOE español que encuentra a Felipe Calderón un moderado. Muchos, en ambos lados, -y los conozco-, se revuelven al oír esto, pero deberían reflexionar en base a lo que conocen, y no a lo que presumen ideológicamente, o a lo que leyeron en sus fundadores, que en los dos bandos los hay. Ni Zapatero es de derechas por entenderse con Calderón, ni Calderón es de izquierdas por entenderse con Zapatero, desde luego. Zapatero dio una lección de democracia, no sólo defendiendo la gestión de Calderón en contra del narcotráfico, si no de las medidas y reformas que se han dado en el país, reforma electoral, del servicio social, de la atención a la infancia, y demás. Objetivos comunes, que Zapatero ha defendido en España con más éxito eso si, que Calderón en México.
Cierto es que lo que caracteriza a la derecha europea no es precisamente lo que caracteriza a Calderón –que no digo a una parte del PAN claro está-. Ni todo el mundo en el PSOE es antimonárquico, ni todo el mundo en el PAN son homófonos, ni todos los del PRD son ateos, ni todos los del PP son creyentes, y en esos espacios comunes, México y España supieron entenderse. Apartando los extremos, sólo quedan los acuerdos.
En fin, el hecho de tener el privilegio de vivir en los dos países –entre otros- me permiten afirmar que la necesidad de entenderse con otros mandatarios, sea cual sea el color, requiere de esfuerzos en la búsqueda de objetivos comunes, y desde luego, manifestarse en contra de los matrimonios homosexuales en España como ha hecho el PP de Aznar, de Rajoy y seguramente del que venga, haya cambio o no, se parece mucho a las manifestaciones del PRD , que si defiende los matrimonios entre personas del mismo sexo, pero toman las tribunas del congreso y del senado, en una demostración, si más no, poco democrática, pues convendrán conmigo que hay otras maneras de opinar que no mandando callar a todos los demás, e impidiendo que el país tome decisiones, los problemas internos del PP se parecen mucho a los problemas internos del PRD, por lo cual, sin querer hacer de Zapatero un conservador y de Calderón un rojo progresista si que admiro, la capacidad de entenderse entre ellos. Al PAN le sobran radicales, al PSOE le sobran críticos, al PRD le faltan moderados y al PP le faltan centrados.
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