2.12.07

España y Venezuela

Artículo publicado en la Revista La Nación. Diciembre de 2007


La XVII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno celebrada en Chile los pasados días 7,8 y 9 de noviembre dejaron poco de su contenido, -no es que no hubiera-, y si dejaron mucho de sus formas, -que no es que hubiera tantas-. En fin, el conflicto diplomático, o mediático como lo llaman algunos, entre las delegaciones de España y Venezuela trascendieron por encima de los resultados de la misma cumbre. Una lástima.

Un “conflicto” si así se quiere llamar que se debe de mirar atendiendo a ciertos aspectos. El primero de ellos, es que las relaciones comerciales entre ambos paises no pasan por su mejor momento, las inversiones en Venezuela por parte de las empresas españolas se reducen,¿ motivo? Los procesos de nacionalización, que su Presidente, Hugo Chávez, dice defender y apoyar, y que ya han acontecido en paises vecinos como Bolivia, ofreciendo así, pocas garantías de inversión, para nada ni nadie. Una izquierda la de Chávez que ya ha sido catalogada como, vieja izquierda populista, que no ofrece garantias de progreso para los tiempos actuales y que tiene como consecuencias, medidas como las que la patronal española adquiere.

Una izquierda, ésta, que se contrapuso al modelo de centro izquierda propuesto por el Presidente Rodríguez Zapatero en la misma Cumbre, que lejos de resultar amenazadora, resulta confiable para todos los sectores productivos. Esa defensa que el Presidente Zapatero hizo, obligó a los Presidentes de Nicaragua y Venezuela a defener lo que para mi es un modelo de progresismo social que ya nada tiene que ver con las necesidades ya de la población.

Una relación entre ambos paises que viene precedida por el presunto intento del exPresidente Aznar de apoyar o colaborar con un presunto golpe de Estado contra el Presidente electo Hugo Chávez. Presunto golpe, al que Chávez, en un error de cálculo de dimensiones desconocidas para un líder presidencial, culpa o insinua, que su majestad el Rey de España podría tener algo que ver, más aún cuando a su Majestad Juan Carlos I se le recuerda por ser el protagonista del aborto de Golpe de Estado en España por parte del Coronel Tejero.

Una relación viciada tambien por las escuchas ilegales, -filtradas por el periódico El País-, que el Presidente Chávez realizó contra el Presidente Zapatero porque éste último se reunió con la disidencia Venezolana, por lo cual, si me permiten, se llegó a una cumbre con proceso de precalentamiento global que estalló con la desafortunada frase del Rey de España. Una frase, que lejos de compartir los cánones de la diplomacia, si que recibió su apoyo por parte de muchos españoles que consideran a la Corona como la institución más valorada en nuestro País, y que ha traido como consecuencia electoral para el próximo 9 de marzo de 2008 que las espectativas del Presidente Zapatero se han elevado por la defensa que hizo del Presidente Aznar, en el momento que éste último fue descrito como Fascista por el propio Presidente Venezolano.

Unos incidentes que en nada ayudan a la relación entre ambos países, unos hechos, que entorpecen la apuesta del Gobierno español por recuperar las relaciones con Latinoamerica a diferencia del Presidente Aznar que prefirió relacionarse con los Estados Unidos. Un momento el actual, en el que España ha decidido incrementar su relación, no sólo política, sino económica con los países de América Latina, “aliados naturales” como los define el propio Zapatero. Un Gobierno que pone a México, Brasil, Chile y Argentina como prioridades en su relación y que no abandona, pero si reduce, su compromiso con países como Venezuela o Bolivia.

Un conflicto, el que ha ofrecio la cumbre, que actualmente ya forma parte de las políticas internas de cada país, un silencio, querido por parte del Gobierno español y por parte de la Corona que viene a reafirmar la voluntad de no encender más las relaciones entre ambos y que pretenden con esto no dar más alas a los críticos del PP contra el PSOE por el incidente, más aún cuando se está a las puertas de una elecciones Generales, y un despechado Presidente Hugo Chávez que amenaza a las empresas españolas y exige disculpas a su Majestad el Rey , a fin y efecto, de recuperar parte de su legitimidad que se vió reducida y celebrada por su disidencia interna, en el momento en que le espetaron, ¿Porqué no te callas?.

Lejos de ir a más, ambos países sabe que no les conviene, por motivos políticos, diplomáticos o electorales, juzguen ustedes mismos.

2 comentarios:

Albert Medrán dijo...

Un òptim punt de vista sobre la crisi!

Anónimo dijo...

Por fin!

Perdió la dictadura, avanza la democracia! Ojalá que el parón a la constitución, sea un parón a él.

Raul