21.2.08

Campañas Electorales de hoy

Como todo en la vida las campañas electorales también evolucionan. Las campañas de antes, de antaño, basadas en la comunicación directa, interpersonal y con una fuerte identificación partidista han dado paso a una configuración de campañas más modernas basadas en la televisión, en la política de las imágenes y en unos partidos que comparten protagonismo con los candidatos. Actualmente la americanización de las campañas o el American Style traen consecuencias directas en la estrategia electoral. Unos partidos menos ideológicos, más convertidos en maquinarias electorales, conocidos como Cacht all party, o partidos atrápalo todo, y campañas más modernas aun, que añaden a su organización, ya no sólo la televisión si no los medios electrónicos, las nuevas tecnologías, los videos, la telefonía celular, Internet y sobre todo, más y mejores técnicas de investigación del electorado que nos llevan a pensar que las encuestas se hacen para saber que deben pensar los electores y no para saber lo que realmente piensan. En definitiva, campañas basadas en los candidatos, en su liderazgo y no tanto en la ideología, e incluso en los partidos.

Actualmente las campañas se centran en los medios masivos, en los candidatos, y más en su personalidad que en sus propuestas, o lo que ellas significan. Siempre hay quien piensa que no, pero coincide con los militantes de los propios partidos. Decir que no conozco país, que todos los militantes sumados, supongan más del 2% de la ciudadanía.

Con ello no digo que esté de acuerdo, pues eso es reducir la política y las campañas a su mínima expresión, pero si es cierto que es el estilo actual y cuando uno ve a personajes como Obama se explica ciertas cosas, es más, cuando uno ve a Rigoberta Menchu (Premio Nóbel de la Paz) exponer detalladamente sus propuestas sólo sirvieron para dejar claro de su capacidad como persona, pero los resultados fueron que no tuvo papel alguno en la campaña Guatemalteca. La calidad hoy está en el liderazgo, no en la propuesta, la estrategia está en el candidato, y no en lo que dice. El voto, lejos de ser en su mayoría ideológico (que lo hay) es emocional, irreflexivo, emotivo, impulsivo, y quien logra esa reacción, no es el argumento, si no la imagen.

Unas campañas de imagen que traen eso si, más y mayor espectáculo. A horas del inicio de la campaña electoral española, uno puede ver todo lo que aquí cito, pues no se vota PSOE o PP, los españoles deciden entre Zapatero o Rajoy, pues a los dos le interesa, a Zapatero porque sus preferencias son superiores a las de Rajoy no así las de PSOE con las del PP, y a Rajoy, aun con las de perder,- en ese terreno (que no en otros) - le sale a cuenta separarse del partido y de sus estructuras que recuerdan a Aznar. Obama y Hillary, sería como decía la obra “5horas con Mario” Idem de lienzo, una guerra sin cuartel por defender los mismo, con matices, pero dos maneras de liderar, dos candidatos con carisma, pero uno más que el otro, en definitiva, una Guerra de candidatos y de imagen que en nada corresponden ya a la guerra de las ideas.

Dicho de otra manera, hemos pasado de la lucha de clases a la lucha de frases.

Suerte!